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23.04.2008
Koya-san
Hola de nuevo! En mis dos últimas entradas parezco tonta, repito casi lo mismo! Eso me pasa por tardar tanto tiempo en escribir y perder la noción de lo que ya he contado y de lo que no. Sin embargo, me consta que apenas he dicho nada acerca del Monte Koya, en japonés, Koya-san, excepto que se ha convertido en mi lugar favorito de Japón. Si habeis visto las fotos que he colgado, tal vez enténdais ya por qué digo esto.
Hace unas semanas (ya he perdido la noción de cuando), David y yo teníamos planeado ir a Kyoto en bici, pero con mala suerte coincidió que justo el viernes antes se le pinchó una rueda a David, asi que el plan quedó aplazado para este fin de semana (?), y decidimos ir el domingo a Koya-san. No es que sea uno de esos nombres superconocidos fuera de Japón o del los círculos budistas, asi como si lo es Fuji-san, pero yo llevaba queriendo ir a Koya-san desde que leí X/1999 de CLAMP, donde uno de mis personajes favoritos es un monje de Koya.Esta montaña está situada en una cordillera al norte de la prefectura de Wakayama, y en lo alto de la mismase situa el centro religioso de la escuela budista Shingon. Su fundador, el famosísimo Kobo Daishi, también llamado Kukai, es la figura del Shingon más famosa en Japón, fundó el centro monástico en Koya-san, fue el sacerdote principal de Töji en Kyoto (el templo del mercadillo donde compré el kimono, no sé si os acordareis), y es ni más ni menos el inventor del sistema de kana, el sistema silábico de escritura que sustituye (y complementa) a los kanji en japonés.
Al parecer, nacido en Shikoku, aunque ya en vida era relativamente famoso (el emperador le pidió ser el monje principal en Töji, no podía ser otro sino él, y eso me parece a mí que ya dice mucho de su importancia), Kukai prefería las montañas y los paisajes naturales a ajetreo de la ciudad, y vagando por Japón encontró Koya-san. O Koya-san lo encontró a él. La leyenda dice que cuando Kukai se fue a China a estudiar con mejores profesores budismo, poco antes de volver rezó por encontrar un lugar en Japón en el que poder construir una comunidad de monjes completamente dedicados al budismo. Pidiendo esto, lanzó una vajra (un elemento que se usa en algunos rituales) al aire, y esta cayó en Japón. Cuando ya había regresado a su país, vagando como ya he dicho por Wakayama, se encontró con un cazador que le dijo que él sabía donde estaba la vajra que Kukai había lanzado en China, y que uno de sus perros le guiaría hasta ella. Kukai lo siguió y llegó a una montaña, donde una mujer le salió al paso diciendo que ella era el espíritu de la montaña y el cazador era su hijo. Finalmente Kukai encontró la vajra colgando en un árbol en lo alto de la montaña que resultó ser Koya-san, y allí construyó su soñado centro budista.
Yo, en lugar de lanzar una vajra al aire, compré un ticket por 1 dia para Koya-san en Hirakata Station, y salí pronto por la mañana ya que no sólo son una hora y media aproximadamente para llegar a la montaña, sino que antes tenía que llegar a Namba de donde sale la única línea que va hacia Wakayama, y hacia Koya-san. Tras un pequeño segundo desayuno con una magadalena de té rojo y un café decente (en una pequeña cafetería en la estación de la Nankai Line en Namba, el descubrimiento de un tesoro), nos sentamos en el tren a observar el hermoso paisaje de Wakayama. No deja de impresionarme en Japón el cambio de la ciudad al campo. A veces olvido que puedo salir de esta ciudad inmensa que es Japón algunas veces (sobre todo si hablamos de Tokyo), o por ejemplo, de que estamos en una isla, ya que apenas veo el mar. En Wakayama todavía había cerezos floreciendo, y era impresionante ver cómo en las montañas totalmente cubiertas de árboles, de repente había un árbol puro rosa: un cerezo. A medida que nos alejábamos de Namba hacia el sur, las casas se hacía más grandes, con menos pisos, con más campos de verduras y de arroz, más montañas rodeándonos...en cierto modo me recordaba un poco a Galicia, cuando paso de León a Orense yendo a casa desde Salamanca, sólo que con muchísimos más árboles. Las últimas paradas de la línea ya eran entre montañas, cruzando túneles, y las estaciones eran pequeñisimas, viejas, apenas un andén. Al final de la línea llegamos no a la falda de la montaña, como demuestra el hecho de que ya anduvieramos entre montañas antes, pero a pesar de todo hay que coger un funicular para llegar hasta la cumbre donde están los templos y una pequeña ciudad. El funicular no tarda ni cinco minutos, pero he leído que andando, como se hacía antiguamente (el funicular es de los años 30), se tarda una hora. Y es que la montaña está a unos 900 metros por encima del nivel del mar, y no es precisamente poco empinada. Sin embargo, antes era un importante lugar de pregrinaje, y ahora en cambio abundan turistas y montañeros-fotógrafos. A pesar de eso, la mayoría de los turistas son japoneses (y con la posibilidad de dormir en uno de lo templos, ¡qué pasada! ¡qué pena no haber tenido tiempo!), y había grandes grupos de peregrinos vestidos con las mismas chaquetitas que les designaban como grupos. Aun así, lo mejor era perderse por las montañas y los bosques llenos de tumbas. Y es que Koya-san es conocido no sólo por sus templos, sino porque es uno de los mayores cementerios de Japón. Quien quiera, no importa si se es busdista o no, puede pedir ser enterrado en Koya-san. Hay mausoleos a personas de familias de shogun, como los Tokugawa, de poetas, de importante gente de la corte, de escritores, pero también hay tumbas en la memoria de los muertos en las guerras de Japón. O cosas más curiosas, como tumbas en memoria de las termitas que los exterminadores de plagas matan, por los caballos muertos en las guerras; pero también hay tumbas bajo el nombre de Nissan, de Komatsu (la empresa que está al lado de Kansai Gaidai), de UCC Coffe, una de las empresas de cafeterías (o de venta de café, no lo sé con seguridad) más visibles por Japón.
No sé si las fotos que he subido hacen justicia a los hermosos colores de la montaña, con sus bosques y tumbas. O a los templos. Lo mejor fue cuando, después de comer, empezó a lloviznar y a subir la niebla a la montaña, dandole un aspecto místico a la zona. Los templos parecía mucho más sagrados a las cuatro o a las cinco, cuando ya a punto de cerrar casi no quedaba gente y una neblina llenaba el ambiente. En silencio y en la sombra, creo que Koya-san será una de esas imágenes que no podré olvidar. Además, en uno de los templos, en Kongobuji, con la entrada nos dieron té verde y una galletita de arroz de regalo, mientras escuchábamos una charla en japonés acerca de Kukai.
Salimos para Namba otra vez a eso de las seis de la tarde, la niebla cubría los picos de las montañas rodeando Koya-san. Y era una niebla azul como no he visto otra. No sé si las nieblas en lo alto de las montañas son siempre así, pero no se parece en nada a la niebla que puede haber en Salamanca en invierno a las 9 de la mañana.
01:24 Publié dans Kansai Gaidai | Lien permanent | Commentaires (7) | Envoyer cette note | Tags : japón, viajes, wakayama, koya-san, budismo







Commentaires
Las noticias van con lag, pero condensadas y cargadas de fotos :D, por cierto todo te tiende a X CLAMP un poco no?xDD
Ecrit par : Gakamura | 23.04.2008
Más vale tarde que nunca!
Si es que X/1999 de CLAMP es una gran serie...que fastidio que no la terminen!
Por cierto, cuantos blogs tienes??? xP
Ecrit par : Manako | 24.04.2008
Dado mi carácter no religioso, y que por tanto la leyenda es muy bonita pero.... no me la creo, claro. Sin embargo,¿cómo demonios harán los religiosos para encontrar lugares tan maravillosos como ese?. ¿Será verdad que existe la inspiración o mandato divinos?.
!Bien por las tumbas a los animales!.
Hoy no tengo tiempo, las fotos las veré mañana. Ya te comentaré.
Ecrit par : Berta | 24.04.2008
Este último es personal ;), tengo otro en el que colaboro y una web de manga y anime xD, aunque ahora este me esta haciendo especial ilusión(si te acuerdas el de bitacoras fallaba, y el de blosit tb...) ahora wordpress de momento parece que va bien xD
Ecrit par : Gakamura | 25.04.2008
Muy chulis las fotos.
Supongo que la foto donde se ve un muro o pared con tres huecos de distintas formas geométricas tiene algúnsignificado, ¿no?
Por cierto, ¿conoces a algún japoneses ateo?.
Ecrit par : Berta | 26.04.2008
Las fotos de las ventanitas con formas geométricas son de Himeji, y efectivamente, tienen un significado relacionado con el Feng Shui, creo recordar. Pero no sé apenas nada del tema.
En cuanto a la religiosidad de los japoneses, es un tema tan complejo que da para una asignatura entera, la de Religion in Japan que tomé el cuatrimestre pasado. Lo que pasa es que si le preguntas directamente, la mitad o más de los japoneses te dirán que no son religiosos, sino ya que son ateos, pero igualmente van a los templos, rezan y compran amuletos de la suerte. ¿Superstición, tradición, religiosidad? Las tres cosas están muy mezcladas... Lo raro es que alguno te diga que es religioso. Pero si te interesa, te puedo enseñar las entrevistas a japoneses que hicimos cada uno en mi clase de Religión, y así ves directamente las respuestas.
Ecrit par : Manako | 27.04.2008
No es que tenga una curiosidad excesiva pero por lo que tú cuentas, y la idea que yo ya tenía, Japón parece ser el paraíso de los templos, además de los cerezos, y las festividades religiosas muy abundantes. Pero en fin por lo que me dices viene a ser un poco parecido a lo de aquí , los que se confiesan religiosos pero ¿cuántos mandamientos o normas de la iglesia cumplen?, o los que confesándose no religiosos se casan por la iglesa, por ejemplo.
Sería interesante leer alguna entrevista
Ecrit par : Berta | 28.04.2008
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