02.02.2008
"Lo que los niños-hombre necesitan es una tradición"
Esta mañana mientras desayunaba leí en el periódico un artículo muy interesante que me he permitido traducir al español para poder compartirlo con todos vosotros. Creo que el autor, Rod Dreher, anda muy muy cerca de un problema que no creo que nos resulte nuevo y sorprendente:
Hace unos años, un joven pintor a punto de terminar Bellas Artes se quejaba ante mí acerca de su educación.
“Desde el primer día nos dijeron a todos que éramos genios,” dijo. “Nunca nos enseñaron las bases. Cualquier cosa que quisiéramos hacer, nuestros profesores pensaban que era brillante. Ahora que estoy a punto de graduarme, no sé mucho más acerca de lo que es ser un artista que cuando empecé.”
El comentario del joven artista era mucho más profundo de lo que me dí cuenta entonces y ayuda a explicar el patético fenómeno de los niños-hombres: esos pobres hombres que parecen estar encallados en una adolescencia perpetua.
Este infeliz estudiante reconoció enseguida que la generación inmediatamente anterior -la del baby boom- había fallado en su responsabilidad de pasarle una tradición. Si sus profesores de arte se hubieran limitado a inculcar en él la tradición, probablemente habrían aplastado su creatividad con manierismos. Al contrario, sus profesores convirtieron a la tradición en algo irrelevante e hicieron del deseo individual de cada estudiante el único estándar válido. Sin una tradición con la que compararse como artistas, no había nada que aprender, no había interés en aprender y no había castigo por no aprender.
El estudiante hizo una pregunta : ¿Qué es un artista? –para la que su cultura ya no tenía ninguna respuesta concreta. Pero si preguntaras algo mucho más importante: ¿Qué es un hombre? –la cultura proveía de una respuesta igualmente insuficiente, debido a la misma razón.
Sin duda, la definición de lo que es ser "adulto" ha sido discutida desde tiempos inmemoriales. El profesor romano del siglo primero, Quintiliano, avisaba del peligro de malcriar a los niños: "Si el niño gatea en púrpura", escribió el maestro, haciendo referencia al color imperial "¿qué no deseará cuando llegue a la edad adulta?"
"No tenemos derecho a estar sorprendidos", continúa, hablando de chichos que no saben ser hombres. "Fuimos nosotros quienes les enseñamos: ellos escuchan como nostros usamos ciertas palabras, ellos ven a nuestras amantes y favoritos; cada banquete es un escándalo de canciones obscenas, y cosas de las que deberíamos sonrojarnos son presentadas ante sus ojos. De esto surge el hábito, y el hábito con el tiempo se convierte en una segunda naturaleza."
Los niños-hombre de hoy en día han sido formados por una cultura que ha perdido -o más bien, ha tirado- un estándar de "hombre" relativamente fijado. La medida solía ser la virtud. ¿Era un hombre justo? ¿ Era valiente (no necesariamente en términos de su poder físico)? ¿Era honesto en sus relaciones con aquellos más débiles que él? ¿Respetaba a las mujeres? ¿Creía en algo más grande que él mismo? ¿Se subordinaba a los conceptos del deber y el respeto?
No es que todos los hombres, ni siquiera la mayoría, vivieran según este código general. Es que ellos reconocían que serían juzgados en comparación con este código, y se juzgaban a sí mismos por él.
Todo eso ha desaparecido en su mayor parte, sustituido por un modelo terapéutico en el que el yo autónomo es su propio juez, y la satisfacción personal es la medida de la vida bien vivida. Desde hace cuarenta años hasta ahora, hemos vivido una revolución cultural y psicológica que ha convertido a los jóvenes (y de hecho, a la mayoría de la gente) en seres incapaces de reconocer y aceptar la autoridad. Como el crítico social Philip Reiff pronosticó en el amanecer de esta revolución, la pérdida de las constricciones de la tradición harían al hombre libre, pero de una forma en que la libertad estaría marcada por la ansiedad, incluso por la parálisis psicológica.
Lo que nos trae hasta nuestros modernos niños-hombre, los retorcidos hijos de una generación que gateó en púrpura y que nunca superó la experiencia. Quintiliano y sus sucesores supieron siempre que el proceso de convertirse en hombre requiere un joven al que subordinar los propios deseos según un código de conducta objetivo –lo que viene a significar un tipo de autoridad superior. En este sentido, el yo sólo podía ser entendido y realizado en relación con la comunidad a la que cada uno pertenece y sus valores.
Lps guerreros de la cultura de la generación previa no estaban equivocados al cuestionar la conformidad, pero fueron demasiado lejos. Quitaron a sus hijos la autoridad de la tradición, tanto en palabra como en ejemplo, y con ello también les quitaron la habilidad de trascender la adolescencia. Mucho en nuestra cultura dominante conspira para mantener a los jóvenes en un estado de permanente adolescencia: conscientes tan sólo de sus deseos y del impulso de satisfacerlos. Esta dependencia está hecha a medida para una economía consumista consruida sobre la creación y explotación de los deseos. Hacer del mundo un lugar seguro para los negocios, sin duda, no era lo que la generación de los 60 tenía en mente, pero ya es un poco tarde para volverse a atrás.
Los padres de los niños-hombre de hoy en día dieron a sus hijos la libertad de elegir sus propios caminos en la vida. ¿Pero cómo elegir y qué elegir? Sobre eso, los grises pelos largos deben permanecer en silencio. Todo lo que tienen es la esperanza de que, habiendo dejado a sus hijos sueltos en el mundo sin mapa, habituados a la idea de que los mapas son inútiles, lo sjóvenes encuentren el sendero que les llevará fuera de la jungla.
Aunque no comparto al cien por cien la opinión del autor, su perspectiva me sigue pareciendo muy interesante y digna de tener en cuenta. El autor del texto es americano, y aunque relaciono esto con lo que decía en un post anterior acerca del carácter infantil que observaba en la mayoría de los americanos, no creo que el artículo sea inaplicable a otros países. En el caso de Europa, es aún más grave, porque Europa tiene mucha más tradición que América que perder: de hecho, la tradición americana no es sino europea, así que al fin y al cabo viene a ser lo mismo pero sin nuevo mundo, sin nuevas circunstancias a las que adaptarse como tuvieron que hacer los pioneros que se marcharon al otro lado del Atlántico, y por lo tanto, creo yo, hay muchísima menos excusa para Europa.
La huida a América en busca de una vida mejor implicaba una huida de la tradición, del peso de la historia que aplastaba a lo más pobres y dejaba una penosa calidad de vida a las clases no dominantes. Eligieron lo que deseaban llevarse consigo de la tradición de sus padres. Seleccionaron pequeñas cosas. Europa luego siempre les echó en cara que no tuvieran apenas tradición comparado con ella, pero observando la parte de la población que emigró no sólo es comprensible sino inevitable, y los intelectuales Europeos se reían con un poco de envidia, creo yo, de la inmensa libertad que tendrían los intelectuales nacidos en América cuando la civilización se estabilizase. Así ha pasado, y ahora América va por delante, con ilusión infantil en superarse a sí misma. Cuando veo las noticias y los comparo lo que ocurre a ambos lados del océano, me parece que si hubiera de decir en medida humana cómo se comportan los países, América sería un niño de primaria, y Europa, apenas un chaval que ha dejado de serlo.
Dejando atrás el tema de los países, aplicado el caso en general a la juventud, sea donde sea, yo creo que el artículo tiene mucha razón. El adolescente perpetuo es un espécimen mayoritario en la sociedad hoy en día, y resulta muy rentable en una cultura tan consumista como en la que vivimos. Preguntémosle a cualquiera cuales son sus preocupaciones, y las primeras respuestas serán de algo que les concierne a ellos directamente. La paz en el mundo viene después. ¿Qué tiene de malo preocuparse por uno mismo? Nada, no mientras no olvides que existen más seres en el mundo aparte de ti, que tus deseos que tanto ansías ver satisfechos tienen consecuencias para los demás y no sólo para ti mismo. Esos seres pululan por el mundo piensan, sienten, como tú, tienen sus deseos que ansían satisfacer y que seguramente estén en conflicto con los tuyos porque ellos son tan egoístas como tú y piensan primero en sí mismos. Los niños pasan por una etapa en su infancia en la que empiezan a reconocer su individualidad, que son seres separados de sus madres, que la imagen del espejo no es otro niño con el que jugar sino ellos mismos. Luego, más tarde, llega el momento de comprender que la gente que le rodea existe aún cuando cierra lo ojos, aun cuando no los ve ni piensa en ellos viven por su cuenta y tienen pensamientos y sentimientos propios, no los que el niño les quiere dar. No sé si es raro, pero yo recuerdo el momento en que me di cuenta de que los demás existían. No las circunstancias concretas, pero si el pensar "vaya, pero si cuando no lo veo (a un compañero de clase) le ocurren cosas, dice cosas, hace cosas". Es decir, cuando no lo veo sigue vivo. El mundo vivo no es sólo donde yo estoy, no es sólo lo que yo vivo y pienso. Me pregunto cuanta gente se acuerda de haber pensado algo así y cuanta gente llega a darse cuenta de esto: de que los demás existen por sí mismos. Porque hoy, en esta sociedad de eternos adolescentes, resulta a veces dudoso que algunos hayan superado con éxito esa etapa.
Luego, hablando de educación, creo que por suerte la eduación en Europa no llega a los niveles de negación de la tradición que la americana. Sin duda, en Estados Unidos se puede estudiar Historia del Arte, no sé si lo harán los de Bellas Artes pero por el artículo parece que no (seguramente puedan, si eligen la asignatura, pero seguramente no sea obligatorio). Como ya mencioné en algún que otro post, la educación en Estados Unidos tiene una flexibilidad increíble que envidio, pero es a costa de sacrificar contenidos y materias, y de no dar una base general constante a los alumnos, sobre todo a base de eliminar las humanidades. Desgraciadamente, las humanidades es donde se guarda la tradición. No sé si lo harán así a propósito. En Europa aún se dan en el colegio cosas como Filosofía, Historia del Mundo, o Latín, a pesar de que en España, ejemplo que conozco de primera mano, no sea obligatorio aprobar para pasar de curso, por lo cual el hecho de que esas materias se mantengan pierde su importancia si no hay ninguna autoridad que haga que el niño las aprenda. La autoridad sólo hace que el niño pase muchas horas de su vida dentro de un aula con otros veinte niños y un profesor. No asegura ninguna educación. Y no nos confundamos, aquí la autoridad no es el profesor, que ya el pobre hace lo que puede para controlar a 20 o 30 alumnos que no quieren ni piensan aprender nada, sino de las leyes que el niño conoce y de las que se aprovecha. Que son vagos, no idiotas.
Me gusta muchísimo la parte en la que Deher dice: "no había nada que aprender, no había interés por aprender y no había castigo por no aprender". Evidentemente, si quitamos la tradición, la historia, si quitamos el contenido a la educación y a la vida, poco material tenemos para enseñar nada; sin un objeto no hay interés, puesto que no hay nada hacia lo que enfocarlo, y si es absurdo, ¿para qué va a castigarse?. Nada, nada, alegría.
No estoy defendiendo la tradición a muerte. Ni siquiera sé exactamente lo que es la tradición, aunque lo que se me viene primero a la mente es el concepto de T.S. Eliot, y es un poco abstracto y lo explicaré mañana (que seguro que estoy tan aburrida y tengo tanto tiempo libre como hoy). Pero en este texto, creo que se re refiere más bien al pasado y a los modelos que la modernidad ha destruido. Aferrarse a la tradición sólo porque es la tradición, es igual de estúpido que aferrarse a un salvavidas cuando estás en un barco sólo porque es un salvavidas, aunque el barco aun siga en el muelle. Como todas las cosas que se hacen sin pensar ni razonar, aunque sólo sea un poquito, ya que suelen ser bastante estúpidas. Hay que cuestionarse la realidad, la convención, aquello que te dan ya de antemano (¿realmente necesito este salvavidas? ¿Acaso no sé nadar?), para no dejarse llevar, sino llevar tú mismo una vida plena, consciente. Tal y como cada persona existe por sí misma, sin depender de si estoy yo mirando o no, tenemos una autonomía que no estaría mal aprovechar, ya que la tenemos. Por ello, lanzarme al mundo sin mapa me parece una aventura extraordinaria, y sin embargo llena de ansiedad y preocupaciones. Tal vez si que estaría bien tener una brújula y ciertos conocimientos de geografía y astronomía para poder encontrar el camino en la jungla. Pero el camino que elija mi autonomía, no el que me dicte la tradición.
06:40 Publié dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (5) | Envoyer cette note | Tags : Actualidad, Sociedad, Reflexiones
23.11.2006
Japan Week: Yonnichi
Hoy ha sido el día japonés por excelencia. Aunque estaba a las 9.15 en la Oficina de Turismo, ya no había entradas para el Liceo! Así que Ely, Miguel Ángel y yo nos pusimos a dar vueltas y pasear hasta que a las 10 empezamos a hacer cola en la puerta de las taquillas del Liceo (que abre a las 11) para poder tener la opción de coger alguna entrada. Y después al fin nos fuimos al Palacio de Congresos, donde están todas las exposiciones de Japón y Salamanca. Claro que la parte interesante, para mí, es la japonesa...
A la entrada hay dos oficinas de viajes de Japón, con folletos de ciudades como Kyoto, un mapa de Japón y sus prefecturas, posters de un dúo femenino de música japonesa, y la estancia donde se realiza la demostración de la ceremonia del té, el Sadô. El grupo Shôwa-kai era el encargado de la demostración, en la que podíamos ver la ceremonia más moderna y simplificada del Sadô, y la más antigua y ceremonial. Los utensilios que se usaban en ambas ceremonias eran ligeramente diferentes, y por supuesto, la más moderna es más corta, pero las dos son muy parecidas en su enfoque, no en vano son la misma tradición. Los invitados tienen que mostrar un interés notable por el proceso del té, los utensilios que usa el anfitrión, las tazas...El té es de un color verde hierba muy fuerte, y sabe amargo, pero no tanto como el té que más tomamos aquí. Y si además antes has tomado el dulce japonés con forma de flor de cerezo, no sabe amargo en absoluto. Las japonesas eran muy amables sirviendo té y dando pastitas a todo el mundo, y repartiendo grullas de origami de regalo. Fui por la mañana y por la tarde, ya que por la mañana había una excursión escolar y no había té para todos, y saqué tantos videos y fotos como pude con una cámara casi sin batería.
Además de la ceremonia del té, teníamos también demostraciones de pastelería japonesa, a cargo de la École de Patisserie de Tokyo. Sus pasteles (que llaman "wa-gashi") son auténticas obras de arte. La pastelería japonesa está hecha fundamentalmente con legumbres (pero aun así son dulces y tienen una textura especial, única, jamás he probado nada parecido), aunque también usan harinas de arroz, trigo y patatas. Allí en directo hacían pasteles en forma de crisantemo, la flor imperial, y para sus pétalos usan una pequeña tijerita -una verdadera obra de artesanía. Tengo vídeo, por supuesto^^
Otra exposición era la de caligrafía de Waseda-Shôdo, de la universidad de Waseda, y las telas de tinta vegetal de la tintorería Shikari. Además de unas telas preciosas, exponían unos obi (cinturones de kimono) hermosos, larguísimos, del alto de toda la pared. También había muetras de bolsitas de incienso Shisui-en, de formas y motivos muy originales (animales, plantas, muñecos...).
Por otra parte, había exposiciones de pintura japonesa al estilo del ukiyo-e, y de ilustraciones de marionetas Jôjuri, propias de la isla de Awari que tiene más de 500 años de antigüedad, con las que se hacía una especie de teatro tradicional que la Unesco ha declarado patrimonio de la humanidad, y de collages de papel pintado. Como el papel japonés tiene más fibra que el occidental, su textura especial y su tintado especial los hacen algo único. Las combinaciones son preciosas!
También había ejemplos de Ikebana, de ningyô (muñecos) japoneses, muestras de manga e ilustraciones, un artesano japonés tallando máscaras de teatro y danza tradicional en madera. Del tearo Nô, por cierto, había otra exposición con las máscaras que lleva cada actor según el personaje-prototipo que interprete. Como curiosidad, entre ellas tenemos a Hannya, que recordaréis de Rurouni Kenshin, y a Okina, del mismo anime.
Y por último, en un taller de caligrafía, cuatro artistas de la Federación de Caligrafía de Kyôto escribían tu nombre en katakana o kanji, si éste tenía alguna significación especial, o simplemente porque se lo pidieras, como yo, que les pedí que me escribiesen mi nick, Manako, o Ely, quien como no podía ser menos, pidió un "Tsukihime". El nombre lo escribían en un sello, una tira de papel, en la que estaba escrito algún concepto abstracto, que en mi caso era "humildad", o algo semejante. La traductora nos dijo que el primer kanji signficaba "soledad" y el segundo, "guardar". Y al sello lo acompañaba una bonita postal con una imagen ukiyo-e.
Una pedazo exposición, pequeñita eso sí. Eché de menos una degustación de la pastelería japonesa. Puedes verlo, sí, pero te entra hambre y no puedes comer nada! >.< Pero tendrían que hacer miles de pasteles y no había tantos pasteleros. Me hubiera gustado que también hubiera expuestos instrumentos de música tradicional japonesa: el koto, el shaminsen... Y que no hubiera habido tantísima gente! Entre las excursiones escolares de la mañana y los jubilados de la tarde, no había quien respirase allí dentro.
Y el jueves por la tarde...fui a las actuaciones en el Liceo! Pero eso se merece otro post, que este se está haciendo kilométrico.
15:50 Publié dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Envoyer cette note | Tags : Japan Week
22.11.2006
Japan Week: Sannichi
De nuevo esta mañana, sesión de discursos en el centro Hispano-Japonés (Nisen sentaa), dando la bienvenida a los visitantes japoneses. Pero antes de nada, fui a coger entradas para las actuaciones en el Liceo, que están cada vez más difíciles de conseguir. Esta vez vinieron grupos de Hiroshima y Osaka. Los de Hiroshima están fuertemente marcados por la bomba atómica, tanto, que la primera pregunta que hicieron fue si conocíamos aquel suceso. Un superviviente de la tragedia nos contó que no se lo podía borrar de la memoria, y Daniel, un estudiante de Traducción, contestó muy acertadamente, diciendo que si que conocíamos Hiroshima, que hacía no mucho habían puesto documentales en la televisión acerca de la bomba atómica, y que aunque aquí nunca habíamos sufrido un ataque semejante, éramos víctimas del terrorismo y que entendíamos su dolor. Yo no hubiera sabido qué decir a semejante pregunta, la verdad.El segundo grupo fue más animado. Comparad su primera pregunta a la que hizo el grupo de Hiroshima:
(a una chica que acababa de leer su discurso) "¿Tienes novio?" (y en español!). Aunque ella dijo que sí, no se rindió y volvió a preguntar "¿Y es guapo?" (también en español). Por desgracia para él, ella volvió a responder afirmativamente. La siesta volvió a ser otra pregunta, y también, cuál era nuestro plato de comida japonesa favorito. Aprendí que el natô es un plato de alubias fermentadas que no tiene una pinta que digamos apetecible, pero dos de los respresetantes de los estudiantes lo mencionaron como comida favorita...
A la primera hora tuvimos un cambio de traductora, y fue Yukari Akashi quien nos ayudó a comunicarnos con los japoneses. Una japonesa muy salada! No parecía en absoluto japonesa. Estaba tan nerviosa como yo, asi que se puso a darme un masaje en los hombros para tranquilizarme, que le devolví después. Nos pareció tan cercana, tan...poco japonesa, que le preguntamos porqué, y nos dijo que es que llevaba muchos años viviendo en España. Al parecer es guía turística en Madrid, traductora ocasional, y que vive muy bien. Si es que en los idiomas orientales está el futuro. Me han vuelto a entrar unas dudas considerables acerca de si estudiar Teoría de la Literatura o Estudios de Asia Oriental...Estoy descubriendo tantas cosas acerca de Japón que he recuperado gran parte del interés perdido.
Así que voy a aprovechar esta semana al máximo!
Mañana iré a las exposiciones del Palacio de Congresos...ya os contaré!
22:25 Publié dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (2) | Envoyer cette note | Tags : Japan Week
21.11.2006
Japan Week: Ninichi
Hoy, segundo día de la Japan Week en Salamanca, he disfrutado de un bonito festival que mezclaba actuaciones japonesas con actuaciones "charras", o como el simpático presentador decía "charas". El presentador era el cantante y músico japonés Chikkiri Noryo, que con su ayudante forma el grupo Genki-kai, que mezclaba sonidos tradicionales con sonidos modernos, y bailaba como un loco saltando por el escenario y la Plaza Mayor. Al ritmo de su música bailó y pintó también Chôshô Yabe, haciendo una demostración de caligrafía en un mural enorme de papel en el suelo. Fue precioso, ver cómo se movía, descalza, sobre la tela, arrastrando un pincel enorme para pintar la unión entre Japón y España durante la Japan Week.
Tras las actuaciones de bailes tradicionales charros, el grupo de baile Bon de Arakaya hizo su representación. Un grupo musical con shaminsen, cantante y coros, tocaba el ritmo que bailaban las mujeres, vestidas de kimono blanco. Una tras otra salían y se añadían al baile, hasta que acabaron en círculo y sacaron unos abanicos con la bandera de Japón pintada. Y por último, los farolillos de Kantou, alucinantes! Bajo una estructura de 8 metros y repleta de farolillos de papel pintados con velas encendidas, un hombre hace malabarismos con ella, poniendoselo sobre el hombro, la cabeza, una mano, y llevándola sin que se le caiga...algo casi imposible, porque además con el viento que hacía, se acabaron cayendo todos encima del mismo escenario! Al final, muy majos los japoneses, nos regalaron velas de los farolillos de Kantô ^^
Todas las fotos que he sacado y que sacaré esta semana están en el álbum titulado "Japan Week", cómo fácilmente habréis podido deducir. También he sacado vídeos, del Bailde Bon de Arakaya, de Chôshô Yabe y su caligrafía, de Chikkiri Noryo bailando y de los farolillos cayéndose, pero ya los colgaré en youtube o otra página similar para poner un enlace.
Me siento como en Japón. Ojalá la Japan Week no se acabe nunca!
Mañana más ^_~
22:00 Publié dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Envoyer cette note | Tags : Japan Week
20.11.2006
Japan Week: Ichinichi
Esta mañana ha comenzado la Japan Week, chicos! La Japan Foundation la organiza una vez al año en una ciudad del mundo, y he tenido la suerte increible de estar en el sitio adecuado en el momento adecuado: Salamanca 2006. Esta mañana he tenido mi primer discurso en japonés delante de unos 50 japoneses, a quienes ha hecho mucha gracia que mi pelicula favorita fuese Casablanca, que solo hay visto Los Siete Samurais de cine japonés, y que mi comida japonesa preferida es la tempura^^. Fuimos tres mujeres las que dimos el discurso, Ely, una uruguaya llamada Ernestina, y yo. Los japoneses nos hicieron varias preguntas, como si realmente nos echabamos la siesta, si tenemos muchos niños, a que edad media se casan los españoles...y nosotros les preguntamos si no les gustaria tomarse unos meses sabaticos en España en contraste con su agobiante ritmo de vida, que qué es lo que más les gusta de su país y si acaso ellos pueden casarse pronto en Japón...pero no, ellos también se casan y forman la familia a los treinta y muchos porque el sueldo no llega para más. Fueron muy agradables, y al final de la presentación, los representantes de los cuatro grupos de japoneses, tres de Osaka y uno de Kyoto, nos regalaron cosas típicas de su región o chorraditas varias (pero japonesas!!). Así que ahora tengo encima de la tele del salón una especia de calendario, una tela en tres cortes que se sujeta con un palo y se supone que debe colgarse en el arco entre la cocina y el comedor. Es un calendario del año 2007, el año del jabalí según su horóscopo, asi que tiene dos jabalíes pequeñitos dibujados. También un paño que antiguamente se usaba como hatillo o bolso, con un dibujo de sakura, es decir, de flores de cerezo, que es una auténtica preciosidad. Y luego, dos regalos "sorpresa" (porque no sabía lo que eran cuando cogí los paquetes), que resultaron ser una camiseta enooorme con unos kanji de los cuales desconozco el primero y no se lo que quiere decir, y un set de origami tipico de Kyoto, que incluye un marcapáginas con forma de geisha, un matasuegras, tres bolas de diferentes tamaños de esas que se hinchan soplando, y unas hojitas para hacer origami, supongo, porque la verdad no sé muy bien lo que son. Y además me quedé con aunténtico papel japonés (un papel con una textura muy distinta del que estamos acostumbrados a tocar) que eran envoltorios de regalos, pero nadie los quiso.
SUGOI NEE!
Ais, estoy muy emocionada. Me puse nerviosísima yme temblaban las piernas cuando estaba diciendo mi discurso, pero al final la cosa fue bien y el profesor nos felicitó a Ely y a mí. Estoy deseando ir a más cosas esta semana y aprovecharla al 100% para aprender cosas sobre Japón!
Ya os contaré. Voy a ver si cojo unas entradas para un concierto de shaminsen y un desfile de kimonos mañana por la noche.
Mata kondo!
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04.06.2006
Por una vivienda digna
"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos (Art. 47 Constitución Española)"
Y sin embargo, los precios ya han superado la altura de las nubes y no hay dios que compre una vivienda "digna" a no ser que se haga una hipoteca que tardará, tal y como está hoy el asunto, 40 años en pagar, y como siga subiendo, alcanzaremos a Japón, donde las hipotecas se heredan. En Japón puedo entenderlo, que no hay sitio y son muchisimos más, pero en España, donde hay millones de viviendas vacías. Los datos están en Internet, o sino, podeis leer el Manifiesto Por Una Vivienda Digna que linkearé al final del artículo.
Yo ya pensé siempre en alquilar, y en piso compartido, pero ¿quién no tiene el sueño de poder vivir en una casa/apartamento tuyo, que nadie te va a quitar (en principio)? Justo, un sueño, porque yo recuerdo que mis padres compraron el piso que tenemos ahora, de 70 metros cuadrados utilizables, por 12 millones de las antiguas pesetas, y unos vecinos que no hace mucho lo han vendido, lo han hecho por 30 millones...y no digo nada de otros pisos más grandes que hay por la zona. Y el que heredaré tiene ya 20 años (o algo mas)...¿comprar una vivienda, y ademas nueva? Olvídemonos! Hasta he leido que resulta mas barato construirte tu propia casa (siempre y cuando tengas terrenito xd)
Hay manifestaciones y sentadas por toda España de esta plataforma por la vivienda, pero lo cierto es que casi nadie ha ido, a la de Salamanca fueron 4 personas y a mi se me olvidó...Así que ahora las concentran en Madrid, pero tampoco es que tenga mucha resonancia, no? Yo es que no veo la tele, pero vosotros, habeis visto algo acerca de ello en las noticias?¿No sera otro caso mas de aplastante censura?
Para más informacion, ved:
http://www.20minutos.es/ Un periodico de la red bastante...neutral. Y concomentarios de la gente, que es lo mejor porque te deja ver lo que piensa la gente...o lo que no piensa, porque hay cada uno suelto...Vienen muchas noticias de lo de la vivienda e incluso hay una especie de foro, solo q tiene ya tantos post que es imposible leerselo entero.
http://www.viviendadigna.org/ La pagina oficial con manifiesto incluido de la Plataforma Por Una Vivienda Digna

21:10 Publié dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (8) | Envoyer cette note






